| En el Empire State |
Domingo 8 de la mañana y ya estábamos todos en la estación listos para ir a Nueva York; era nuestro primer sidetrip del intercambio. Algunos ya habían ido alguna vez pero la mayoría no, independientemente de esto, seguro iba a ser la única vez en la vida que íbamos a estar ahí con nuestros amigos. El viaje fue muy divertido, fueron 4 horas que se hicieron cortas. Durante el viaje descubrimos que no somos los únicos que hablan español por acá (para entendidos), y aprovechamos para contar anécdotas y escuchar un poco de música. Después de un par de desubicaciones de Fiesoli (mejor no repetir las palabras), llegamos a la Big City. Al par de cuadras ya estábamos todos sorprendidos por el tamaño de los edificios, y como junto con los tachos amarillos parecían una postal.
| Times Square |
Alrededor de las 7:30 de la mañana, ya estábamos todos listos para tomarnos un bondi que nos llevaría por casi todos los puntos importantes de la ciudad. Después de un par de intentos de Zorraquín de cantar algo que creemos era una canción, pasó uno que sabe: Ignacio Marchionna; que, para el asombro de los turistas, interpretó un par de temas del conocido Frank Sinatra.
Después de recorrer varias partes de la ciudad, "La banda" se bajó en la zona del Soho y China Town para recorrerla a pie. Nos tocó vivir el año nuevo chino en su propio barrio, así que colores sobraban. Ya rozando el mediodía y con un par hambrientos, decidimos ir al parque conmemorativo de las torres gemelas: Ground Cero. Ahora de los controles no zafaba nadie, los yanquis te controlan en cada lugar que entrás, y para el enojo de algunos, haciéndote pasar un par de veces por el detector como si tuvieras una bomba en los pantalones. El lugar no se parece a un museo ni nada por el estilo, no tiene información y es simplemente un parque abierto, con dos cataratas en los lugares donde antes estaban los pilares de los edificios y plaquetas con nombres de los fallecidos.
Ahora sí , después de algunos reclamos fuimos a comer al lugar más cercano: un Burger King.
Para continuar con el épico relato del compinche “El Monts” creo necesario destacar que si uno pide una “plain Burger” lo único que obtendrá serán dos panes y una hamburguesa seca y aburrida…gracias Monti!
Desde allí caminamos una cuadra hasta arribar a "Battery Park", el cual estaba repleto de “squiwels” o mejor dicho, ardillas. Fue desde allí que tomamos el ferry hacia la Estatua de la Libertad (punto en el cual la manada decidió no descender del bote debido al cansancio y al tiempo que nos consumiría). Para nuestro agrado (tanto de Beto como de nosotros) en el ferry se hallaban presentes unas muy simpáticas uruguayas con las que algunos tuvieron la chance de congeniar.
Ya de vuelta y con los pies en la tierra (para satisfacción de algunos) tomamos el colectivo que nos llevaría de regreso al hotel. Dato importante: el colectivo solo tenía techo en su primer mitad, la cual estaba repleta en el momento en que nosotros subimos. Fue así como las gotas no se hicieron esperar y menos el azotante frío que amenazaba con hacernos pasar un feo momento. Algunos reían y disfrutaban de la lluvia (Sinio) otros la pasábamos muy mal.
Finalmente la manada llegó a destino. Cada uno a su cuarto a tomarse una ducha calentita para después partir al Hard Rock Café a disfrutar de una velada a puro “refill”. Para finalizar el día decidimos caminar un poco mas por Time Square y visitar el Rockefeller center.
Para despedirnos de 'la que nunca duerme' decidimos caminar por la 5ta avenida hasta el hotel en donde recogimos nuestras pertenencias y partimos hasta la “terminal”.
Y así fue como este memorable grupo de jóvenes… y Beto, dejo la impresionante ciudad de New York con la sincera y ardiente esperanza de volver…