jueves, 9 de febrero de 2012

Washington DC


  Early sunny morning greeted us at Logan Airport. But sleeping less doesn't really matter when the reason for doing it is visiting the impressive city of Washington D.C. Anyhow, the trip began with some bumps, which will be kept confidential within the group. Un gran clima nos recibió en DC. Con una temperatura relativamente cálida, la ciudad amaneció soleada con grandes promesas de alegría para el equipo dirigido por Chris "el gringo loco" Rakovec (profesor de español que eligió por sí mismo el apodo señalado).

  El hotel, un lujo: cómodas camas, duchas muy funcionales (preguntar por la cortina) y una vista muy linda a la esquina de la 14th y K. Luego de un rápido check-in, un gran almuerzo en Five Guys, ícono de nuestra estadía en esta ciudad, nos devolvió las fuerzas perdidas en el viaje. A partir de ese momento, visitamos distintos lugares a lo largo de los 3 dias, como el Museo de Aire y Espacio, el Museo del Holocausto, el Capitolio, la Biblioteca del Congreso, los Memoriales..en fin, todo lo que tiene que ver con el National Mall. Personalmente, me causó una gran impresión el Museo del Holocausto, por toda la crueldad y tristeza que refleja, y que intenta darle un giro de esperanza a la lamentable cuestión de la discriminación de todo tipo, al otorgarle a situaciones de opresión de la actualidad la parte final de la exhibición.


 Otra cosa que me impactó enormemente fue la apariencia contradictoria que tiene Washington de ser, por un lado una gran ciudad, poseedora de enormes espacios de poder y de una majestuosidad y grandeza arquitectónica que generan una sensación de propia pequeñez y de haber ingresado a la Roma del otrora poderosísimo Imperio; y por el otro, una extraña percepción de estar en presencia de un pueblo donde nada ni nadie pasa, donde no hay tiempo por la vida muerta que se encuentra.


Anecdóticamente, la comida en el Hard Rock Café fue muy divertida, particularmente debido a la gran atención que recibimos por parte de la moza argentina, también acompañada por otros cinco compatriotas que trabajaban en este lugar. Los constantes refills nos llenaron de felicidad superficial por unas horas (estos hicieron de Five Guys, junto con los maníes gratis, nuestro hábitat natural). El viaje de vuelta fue decorado por el Super Bowl, que pudimos ver en el avión gracias al Direct TV de Jet Blue (aunque pueda parecerlo, no trabajo para ninguna de las dos empresas).


€ por dudas sobre la utilizacion de dos idiomas, preguntarle a Magoya